Luego de una jornada marcada por fuertes vientos y lluvias intensas, desde Defensa Civil realizaron un balance de las intervenciones y destacaron el trabajo conjunto de distintas áreas municipales para dar respuesta a la emergencia.
El director del área, Augusto Fulton, detalló que se registraron alrededor de 20 llamados por postes caídos o cables cortados y unos 15 por árboles y ramas desprendidas, en un contexto de ráfagas que alcanzaron casi los 90 km/h y acumulados de lluvia superiores a los 50 milímetros.
Además, se debió evacuar a dos personas mayores en Quequén debido a la precariedad de su vivienda, aunque no se registraron heridos, sino únicamente daños materiales.
“El fenómeno fue complejo, pero pudimos responder y estar cerca del vecino, que es lo más importante”, sostuvo Fulton, quien remarcó la labor coordinada con áreas como Guardaparques, Tránsito, Prevención y Obras Públicas.
Con el paso de las horas, la situación comenzó a normalizarse, aunque desde el organismo advirtieron que continúan atendiendo reclamos vinculados a las consecuencias del temporal.
En paralelo, confirmaron una nueva alerta meteorológica para los próximos días, con ráfagas que podrían rondar entre los 70 y 80 km/h, especialmente en la zona costera, aunque con menor volumen de precipitaciones.
Por otra parte, el funcionario aprovechó para aclarar el rol de Defensa Civil ante la polémica por la suspensión de clases. En ese sentido, explicó que el área no toma decisiones ni genera alertas, sino que se limita a retransmitir la información oficial emitida por el Servicio Meteorológico Nacional.
“Nosotros no decidimos si hay clases o no, eso lo define Educación. Tampoco elaboramos los informes meteorológicos, son oficiales y no se pueden modificar”, afirmó.
Finalmente, Fulton valoró el compromiso del personal municipal que trabajó durante el fin de semana, incluso en condiciones adversas, para asistir a los vecinos afectados por el temporal.












