Un acto de vandalismo se registró en la tarde de ayer en el Anfiteatro “Pedro Arozarena”, ubicado dentro del Parque Miguel Lillo, cuando un grupo de personas provocó un incendio en el lugar.
El foco ígneo afectó la parte interna del recinto, especialmente el sector de camerinos. Gracias a la rápida intervención de guardaparques, personal policial y dotaciones de bomberos, el fuego pudo ser controlado a tiempo y no se propagó hacia otras áreas.
El accionar coordinado permitió evitar daños mayores en un espacio cultural emblemático para la ciudad, aunque el episodio volvió a poner en agenda la problemática del vandalismo en espacios públicos.












