En sustitución de Bernardo Amílcar, el flamante delegado de Quequén habló sobre sus proyectos y expectativas.
Mario Wilgenhof, delegado municipal de Quequén elegido para su segundo ciclo de mandato, mantuvo una entrevista con el periodista Federico Cañadas, en el marco del segmento matutino “Recorriendo”, perteneciente a la sintonía radial NEC Radio, en su dial 98.3.
Desde allí, Wilgenhof se mostró entusiasmado por su segunda etapa de gestión, tras la reciente renuncia de Bernardo Amílcar: “Ahora estoy acompañando al intendente nuevamente como delegado. Las expectativas que tenemos son de estar nuevamente cerca del vecino, trabajar mucho, tratando de mejorar la calidad de los vecinos con respecto a sus reclamos más frecuentes, entre ellos la mejora de las condiciones de luminarias, arreglos de calles, reclamos que hoy por hoy son los más frecuentes, entre otras necesidades”.
Wilgenhof mencionó además que, tras su primera etapa de aprendizaje en el cargo, luego de haber trabajado durante más de treinta y siete años en la Usina Popular Cooperativa de Necochea, regresa con nuevas perspectivas.

Cuando se le preguntó sobre los recursos que Quequén posee para el mantenimiento y mejora urbana, el delegado destacó que se cuenta con camión, camioneta, tractores, desmalezadoras, y una cooperativa encargada del barrido. “Hemos realizado arreglos pequeños y provisorios hasta el momento, para luego coordinar con el Ente Vial y Obras Públicas para poder cubrir las necesidades urgentes. Si bien no contamos con un gran equipo, es nuestro deber gestionarlo para que esté al servicio de nuestros vecinos”.
En la actualidad, Quequén es uno de los distritos con mayor crecimiento tanto poblacional como estructural en el municipio, con poco más de cuarenta mil habitantes. En palabras de Wilgenhof, “esto ha permitido que mucha gente la haya elegido no solo para veranear (en el caso de algunos famosos), sino también como lugar para vivir”.

Una de las primeras intervenciones que ha tenido el representante de Quequén, ocurrió con respecto a la carencia de luminarias en la zona de Circunvalación y ruta hacia Mar del Plata. Con la cooperación con la Usina Popular, Wilgenhof junto a dos trabajadores comenzaron a planificar la mejora en el alumbrado de aquel sector.
Además, se resolvió una problemática que aquejaba tanto a alumnos como padres a los que se les dificultaba el trayecto hacia su escuela ubicada en Costa Bonita. El flamante delegado se comunicó con la Secretaría de Tránsito, y gestionó que, tanto para las siete de la mañana como para las tres y media de la tarde, los colectivos puedan circular de manera efectiva sin vehículos ni trabajadores interrumpiendo su trayecto.












