De escuela histórica a instituto con título oficial
Desde hace casi dos años, la ex Escuela Municipal de Danzas Clásicas de Necochea se transformó oficialmente en el Instituto Superior Municipal de Necochea, lo que permitió comenzar a otorgar títulos oficiales en danza clásica dentro de la ciudad.
La directora, Patricia Aloe, explicó que la transformación respondió a una necesidad histórica de la comunidad educativa. “Anteriormente era modalidad taller y nuestros estudiantes no podían certificar sus estudios. Quienes querían hacerlo tenían que mudarse. Y el desarraigo es un tema en Necochea desde hace muchos años”, señaló.

La institución, que funcionó durante 55 años como escuela municipal en la ex estación de ferrocarril (calle 62), hoy forma parte del sistema de educación superior artística del distrito, bajo la órbita de la Dirección de Educación municipal.
“Gracias a esta decisión se convirtió en un instituto de nivel superior artístico y hoy otorgamos título oficial en Necochea en danza clásica”, destacó Aloe.
Una ciudad que busca ampliar su oferta educativa
Para la directora, el crecimiento de propuestas terciarias y universitarias en Necochea es un proceso que se viene consolidando en los últimos años.
“Hace unos diez años hubo un gran impulso en materia educativa. Hoy el contexto es más complejo, pero hay propuestas, hay programas, hay proyectos. Nosotros nos sumamos a esa propuesta de ofrecer estudios superiores artísticos en la ciudad”, afirmó.
La posibilidad de formarse profesionalmente en danza clásica sin tener que emigrar representa una oportunidad clave para jóvenes artistas locales. “Fue la realidad de muchos artistas necochenses tener que irse para poder desarrollarse. Hoy estamos generando condiciones para que eso no sea una obligación”, remarcó.
Infraestructura: avances y desafíos
El instituto continúa funcionando en el edificio histórico de la ex estación, que comparte con el Centro Cultural Municipal. Allí cuenta con un salón especialmente acondicionado para la práctica de danza clásica.
“Tenemos un salón maravilloso, que ha sido elogiado por grandes artistas que han visitado la institución. Tiene un piso específico que se logró gracias a una campaña de cooperadora. Es una responsabilidad enorme mantenerlo”, explicó Aloe.
Sin embargo, la limitación de espacio físico sigue siendo uno de los principales desafíos. El antiguo galpón ferroviario contiguo aún no puede utilizarse plenamente debido a trámites administrativos vinculados a otras jurisdicciones.
“Sería un beneficio inmenso para la comunidad tener ese espacio disponible. Tenerlo cerrado es una tristeza infinita”, expresó.
Inscripciones abiertas y derribar prejuicios
Las inscripciones al Instituto Superior Municipal ya se encuentran abiertas, y desde la dirección invitan a la comunidad a acercarse personalmente.
“Por más que la tecnología facilite todo, estar en el lugar y conversar nos permite entender la situación de cada interesado. En la danza clásica todavía hay muchos prejuicios”, indicó la directora.
Entre los mitos más frecuentes aparecen cuestiones vinculadas a la edad, el género o el físico. “Hay quienes creen que son muy grandes, muy chicos, que por ser varones no pueden, que el físico no les da. Hay que bajar muchos mitos”, sostuvo.
El instituto ofrece diferentes modalidades de cursada y opciones adaptadas a cada realidad. “Depende de la situación de cada interesado es la respuesta que podemos dar. Por eso es importante acercarse y preguntar ‘¿qué puedo hacer acá?’”, explicó.
La institución funciona de lunes a viernes, de 8 a 20, con un equipo compuesto por ocho personas: cinco docentes y tres preceptoras.
Formación profesional con proyección
La calidad educativa ya muestra resultados concretos. Estudiantes del instituto han logrado insertarse en compañías profesionales y continuar su formación en ámbitos de prestigio.
“Eso habla muy bien de la calidad educativa que se brinda. Cuando nuestros estudiantes se insertan en compañías profesionales, decimos: estamos haciendo las cosas bien”, afirmó Aloe.
En un contexto atravesado por el uso intensivo de la tecnología y el aislamiento digital, la directora también destacó el valor social de los espacios artísticos.
“Defender estos espacios donde uno se vincula mirándose a los ojos es fundamental. No hay que perderlos”, concluyó.












