El Concejo Deliberante de Necochea avanzó finalmente en uno de los temas más sensibles para la ciudad: el nuevo pliego del transporte público de pasajeros. Tras varias reuniones y negociaciones entre bloques, el expediente fue despachado y será tratado en sesión la próxima semana, con el objetivo de darle al Ejecutivo una herramienta clave para regular el servicio.

El concejal Mariano Valiante confirmó que se logró un acuerdo mayoritario para avanzar con el pliego, aunque no descartó que algunos bloques presenten modificaciones al momento de la votación. “Se abrió la posibilidad de que cada espacio haga su aporte y que en la sesión se defina el mejor instrumento”, explicó.
La iniciativa llega en un contexto complejo. El transporte en Necochea arrastra problemas estructurales desde hace años: unidades deterioradas, recorridos cuestionados y dificultades económicas que se agravaron con el aumento del combustible. A esto se suma un dato clave: el servicio viene siendo operado por las mismas empresas desde hace más de tres décadas.
Frente a este escenario, el nuevo pliego busca un equilibrio entre mejorar el sistema y garantizar su viabilidad. “Nos encantaría exigir colectivos nuevos, más recorridos y mejores paradas, pero cuanto más pedimos, menos posibilidades hay de que alguien se presente o de poder controlar lo que se promete”, reconoció Valiante.
Uno de los puntos centrales es la extensión de la concesión. El proyecto eleva el plazo a 20 años con posibilidad de prórroga, una medida pensada para atraer inversiones y dar previsibilidad a las empresas interesadas. También se flexibilizan ciertos requisitos para facilitar la participación de nuevos oferentes, incluso de otras ciudades.
En cuanto a las unidades, el pliego establece un promedio de antigüedad de 15 años, lo que permitirá a las empresas renovar la flota de manera progresiva sin generar un impacto inmediato en los costos. “Si exigimos menos años, obligamos a comprar más unidades nuevas y eso se traslada directamente al boleto”, advirtió.
El texto también plantea un sinceramiento del sistema. Se eliminarán algunos recorridos poco sostenibles y se abre la posibilidad de que las empresas propongan sus propios esquemas de servicio, ajustados a la realidad operativa. La idea es evitar promesas que luego no se cumplen y generan frustración en los usuarios.
Sin embargo, el debate no se agota en el pliego. Desde el Concejo reconocen que el problema del transporte está directamente vinculado al estado de las calles, la falta de controles y la discusión pendiente sobre subsidios y tarifa. “Hoy Necochea tiene uno de los boletos más baratos de la provincia, pero también un sistema que necesita ordenarse”, señalaron.
En paralelo, el tema expone una discusión más amplia sobre la gestión municipal. Valiante apuntó a la necesidad de mejorar la administración de recursos y cuestionó el déficit creciente de la comuna, que —según indicó— ronda el 10% del presupuesto. “No se puede gastar más de lo que ingresa, eso ya lo entiende toda la sociedad”, afirmó.
El transporte, en ese sentido, aparece como un síntoma de un problema mayor: la dificultad de sostener servicios públicos en un contexto económico adverso y con menos recursos disponibles.
La votación del próximo miércoles será clave. No solo definirá el futuro del sistema de colectivos en Necochea, sino también si la ciudad logra, después de años de postergaciones, encarar una reforma estructural en uno de los servicios más cuestionados por los vecinos.











