En el marco del paro docente que marcó el inicio del ciclo lectivo, Paula Arguello, consejera escolar del distrito, respaldó la medida y sostuvo que el reclamo forma parte de la defensa de los derechos del sector.
“Hemos comenzado con un paro, sí, pero también hay que acompañar los reclamos y las necesidades de todos los que trabajamos en la educación. Parar y reclamar nuestros derechos es una forma de educar”, expresó.
Adhesión al paro
Arguello explicó que todos los gremios docentes y auxiliares del ámbito estatal adhieren a la medida de fuerza, aunque aclaró que algunos establecimientos del distrito iniciaron las clases con normalidad.
El reclamo incluye mejoras salariales y el envío de fondos nacionales que, según detalló, impactan directamente en los ingresos docentes.
“Los aumentos que se registran en los sueldos son mínimos. Valorizar el trabajo del docente es fundamental. No pueden tener que trabajar tres cargos para poder vivir”, señaló.
Además, remarcó que existen montos adeudados vinculados a partidas nacionales que dejaron de percibirse durante el último año.
El debate por el uso de celulares
Por otro lado, la consejera se refirió a la implementación de la restricción del uso de celulares en las escuelas, una medida que consideró necesaria pero que requerirá acompañamiento familiar.
“Si desde casa no acompañamos estas decisiones, no hay forma de que funcionen”, sostuvo.
Arguello planteó que el uso indiscriminado del celular genera distracción, conflictos y situaciones de violencia, y que la escuela necesita recuperar el foco pedagógico. Sin embargo, reconoció que la aplicación llevará tiempo y que habrá resistencias iniciales.
“Los cambios siempre generan ruido, pero con el tiempo nos damos cuenta de que funcionan”, afirmó.
Un rol docente cada vez más complejo
La consejera también puso el acento en la transformación del rol docente, que —según indicó— hoy excede ampliamente las horas frente al aula.
“Ya no solamente son docentes, son acompañantes. Es un trabajo mucho más de cuatro horas, con un sistema educativo cada vez más complejo”, remarcó.
Finalmente, aseguró que el acompañamiento a las medidas de fuerza no implica desconocer el impacto que generan en las familias, pero sostuvo que el objetivo es mejorar las condiciones laborales y, en consecuencia, la calidad educativa.
“Pensar en los chicos también es pensar en docentes con condiciones dignas para trabajar”, concluyó.












