David Thomas, ingeniero agrónomo y emprendedor de la región, compartió su experiencia laboral en Australia, un país que le abrió las puertas y le permitió crecer profesionalmente, en una charla telefónica con Miguel Abálsamo, durante el programa “Cerrando la Mañana”, que se emite por NECRADIO 98.3, del multimedios NQ. Desde la tranquilidad de Sierra de los Padres, David relató su aventura, marcada por la búsqueda de nuevas oportunidades y el deseo de superarse.
“Soy de Tres Arroyos, viviendo actualmente en Azul, estudié en la facultad de agronomía de Azul, lo que sería la UNICEN, mi papá, la familia de mi papá es de La Dulce, Partido de Necochea”, se presentó David. Tras no encontrar trabajo en Argentina, decidió explorar horizontes lejanos y encontró en Australia un campo fértil para su desarrollo.

Un viaje en busca de oportunidades
“Me llamó mucho la atención lo que es Australia, y me fui a trabajar 8 meses para allá”, confesó. La vasta extensión de campos y la alta demanda laboral en el sector agrícola australiano fueron los principales atractivos. Gracias a un contacto a través de Facebook, David consiguió trabajo antes de partir, un golpe de suerte que allanó su camino.”Me contacté por medio de Facebook con una familia, me pidieron mi currículum, y me dijeron, la cosecha empezamos el 5 de octubre, y acá te esperamos”, recordó con entusiasmo. Durante siete meses y medio, David se sumergió en la realidad australiana, trabajando en cinco empleos distintos, desde el norte hasta el sur del país.
Tecnología en el campo australiano
“Hay mucho desarrollo en lo que sería la maquinaria agrícola, muchos tractores, digamos, por ejemplo, John Deere, que son modelos muy nuevos, que acá todavía no he visto”, destacó. Además, resaltó la posibilidad a la que acceden los productores a créditos para la compra de maquinaria y subsidio en el gasoil para la producción.En cuanto a la vida laboral, David describió jornadas extensas, de hasta 14 horas arriba del tractor en plena cosecha o siembra. “Arrancas a las 7 de la mañana 6 y media, y en plena cosecha, en plena siembra, estás 12, 13 horas, 14 horas arriba del tractor”, detalló. Sin embargo, el esfuerzo se veía recompensado con buenos salarios y la posibilidad de ahorrar.
El valor del trabajador argentino
Uno de los aspectos más destacados de la experiencia de David fue el reconocimiento del trabajador argentino en Australia. “El argentino es muy buscado porque no se queja, va y trabaja”, afirmó, citando comentarios de los propios farmers australianos. Esta reputación, sumada a la similitud de cultivos y la capacidad de adaptación, convierte a los argentinos en mano de obra muy valorada.
Un futuro con esperanza
De regreso en Argentina, David mira el futuro con optimismo, aunque reconoce las dificultades del mercado laboral local. “Me gustaría de que sea un poquitito más parecido a Australia en trabajo, que haya mayor demanda”, expresó.A pesar de todo, David se siente orgulloso de su experiencia y de la capacidad de los argentinos para destacarse en el mundo. “Me fui para allá para ahorrar plata que acá no podía ahorrar”, confesó, revelando su objetivo de comprar maquinaria para trabajar en el campo argentino. Con la satisfacción de haber cumplido su meta, David anima a otros jóvenes a explorar nuevos horizontes, pero siempre con la mira puesta en regresar y contribuir al crecimiento de su país.












