En diálogo con el programa “Cerrando la Mañana” de Multimedio NQ, los arquitectos Sandra Retamales y José Luis Ruiz, referentes del Colegio de Arquitectos de Necochea, se refirieron al trabajo del Instituto de Hábitat y Territorio (IAT), a la importancia de planificar el desarrollo urbano de la ciudad y a la reciente adquisición de la sede propia del colegio.

Retamales, coordinadora local del IAT, explicó que el instituto funciona dentro del Distrito 9 del Colegio de Arquitectos de la Provincia de Buenos Aires, que abarca desde Necochea hasta el Partido de la Costa. “El IAT es un espacio que aborda temas urbanos, territoriales y de hábitat. Nos reunimos para debatir, asesorar y producir contenido técnico sobre normativas, además de coordinar concursos de ideas sobre temas de ciudad”, señaló.
La arquitecta destacó que el instituto busca generar espacios de diálogo y asesoramiento con el Estado y la comunidad, especialmente en torno a temas estructurales como el frente costero, el parque y la planificación general de la ciudad. “Necochea tiene un potencial enorme: río, mar, puerto, parque y producción agropecuaria. Pero es una ciudad que no está planificada. Venimos funcionando con normas y decretos antiguos, lo que obliga a recurrir a excepciones y parches. Es urgente actualizar el ordenamiento territorial con una mirada integral y moderna”, sostuvo.

En ese sentido, tanto Retamales como Ruiz coincidieron en que el caso del ex Casino y el Parque Miguel Lillo deben ser abordados dentro de un plan urbano integral, sin posturas extremas. “El casino no puede analizarse de forma aislada. Tiene que ser parte de un proyecto de desarrollo turístico que incluya el frente costero, el puerto, el teatro, el parque y las avenidas principales. Lo mismo el parque: ni lotearlo ni congelarlo, sino cuidarlo, darle servicios y preservarlo con una normativa clara que permita su uso responsable”, explicó Ruiz.
Los profesionales remarcaron que el municipio tiene el poder de establecer nomencladores y códigos urbanos que garanticen intervenciones cuidadas. “No se trata de no tocar, sino de intervenir con criterios técnicos, respetando el medio ambiente y la identidad del lugar. El parque y la costa son espacios vivos, que necesitan mantenimiento, servicios y planificación”, agregó Retamales.
Durante la charla, los arquitectos también informaron que el Colegio de Arquitectos de Necochea adquirió finalmente su sede propia, ubicada en calle 59, al lado del Automóvil Club Argentino. “Es un edificio de 1936, declarado patrimonio arquitectónico, que pertenecía a la Caja de Arquitectos, Ingenieros y Técnicos. El viernes pasado se aprobó la compra por amplia mayoría en la asamblea distrital, y es un paso muy importante para nosotros. Después de décadas de alquiler, la casa ya es oficialmente del colegio local”, celebró Ruiz.
La nueva sede permitirá potenciar actividades institucionales y comunitarias. “Vamos a poner la casa en valor y convertirla en un espacio de encuentro para los colegas, la comunidad y las instituciones. Queremos hacer charlas, capacitaciones y actividades culturales abiertas. Hay una matrícula joven muy activa y con sentido de pertenencia, y eso nos impulsa a seguir creciendo”, comentó Retamales.
Por último, ambos coincidieron en que el Colegio de Arquitectos debe seguir siendo un actor de consulta y asesoramiento para el Estado y la sociedad. “Necesitamos que el municipio, los concejales y las instituciones convoquen a los profesionales cuando se discuten temas urbanos. Todos hablamos de la ciudad, pero hace falta planificación, participación y visión técnica. Desde el IAT queremos ser parte de esa construcción colectiva del Necochea que viene”, concluyeron Sandra Retamales y José Luis Ruiz.












