Desde muy joven, Fernando Perales supo que su vida iba a girar en torno al básquet. Nacido en Tres Arroyos, empezó como jugador en Costa Sud, pero fue en 2006, cuando aún estaba en actividad, que un profesor lo invitó a formar parte del cuerpo técnico del club. Ese fue el comienzo de un camino que no dejó de recorrer: “Me gustó desde el primer momento, y hasta el día de hoy no lo dejé más”, cuenta con entusiasmo.
Su llegada a Necochea fue en 2018 para dirigir en Centro Vasco. Allí encontró una ciudad que lo recibió bien y una propuesta atractiva que incluía participar en la Liga Junior. Un año más tarde, se sumó a Villa del Parque, donde hoy es referente técnico y motor del crecimiento del básquet en el club. “Nos enfocamos en formar desde abajo, sin saltar etapas. Apuntamos a una base amplia y sólida de chicos y chicas”, explica.
El presente de Villa está cargado de desafíos: torneos provinciales femeninos, una intensa competencia local masculina, y el sueño de tener su propia cancha. “El espacio lo tenemos, pero levantar una cancha requiere tiempo, trabajo y recursos. Aun así, es un proyecto firme del club”, señala.

Mientras tanto, la primera masculina pelea por clasificar a los playoffs con un plantel que combina juventud del club y experiencia. Y las chicas del club haciendo experiencia en provinciales para las categorías U17, U15 y U13. La falta de competencia local femenina empuja a salir a jugar a otras ciudades para ganar rodaje y seguir creciendo.
Para Chamo, sin embargo, el resultado no lo es todo. “Lo que queda son los viajes, las experiencias, las amistades. Queremos que disfruten del deporte y se formen con valores”, dice. Por eso, también destacan las iniciativas para recaudar fondos: rifas, ventas de pizzas y mucha participación de las familias. Porque para el entrenador de Villa, el básquet es más que un juego, “es un proyecto de vida”.












