El secretario de Planeamiento, Obras y Servicios Públicos de Necochea, Adrián Furno, analizó la situación de la Ruta Provincial 88 y sostuvo que el principal problema actual es su limitada capacidad frente al intenso movimiento que conecta a Necochea con Mar del Plata.
Furno posee experiencia previa en Vialidad Provincial y participó años atrás de relevamientos y reuniones vinculadas con el corredor.
Según explicó, la ruta llegó a tener sectores con apenas 6,30 metros de ancho y presentaba problemas estructurales más graves que los actuales.
Posteriormente, se ejecutaron trabajos de ensanche que llevaron la calzada a 7,30 metros, además de la repavimentación, la señalización horizontal y vertical y distintas intervenciones en el sector de Batán.
“La última obra importante fue la que comenzó a proyectarse durante el gobierno de Daniel Scioli y terminó ejecutándose durante la gestión de María Eugenia Vidal”, recordó.
Una ruta transitable, pero insuficiente
Furno consideró que actualmente la Ruta 88 se encuentra transitable, aunque aclaró que eso no significa que resulte adecuada para el volumen de circulación que registra diariamente.
“El problema es que sigue siendo una vía de doble sentido con un tránsito liviano muy alto, transporte pesado y maquinaria agrícola”, explicó.
La diferencia de velocidad entre camiones que circulan a aproximadamente 80 kilómetros por hora y automóviles que intentan desplazarse a 120 o 130 genera maniobras de sobrepaso y situaciones de riesgo.
El movimiento se incrementa especialmente durante los fines de semana, los períodos turísticos y las épocas de mayor actividad productiva.
“Es una ruta que beneficia al transporte, al agro, al turismo y a la conexión de los puertos. La doble calzada también permitiría evitar accidentes”, sostuvo.
La importancia de contar con un proyecto
El funcionario señaló que antes de buscar los fondos necesarios se debe elaborar un proyecto integral para los aproximadamente 125 kilómetros del corredor.
Ese trabajo debe incluir estudios de tránsito, suelos, trazado, impacto ambiental, expropiaciones, accesos, costos y etapas de ejecución.
“Una vez que está terminado el proyecto, se conoce el valor real y se puede salir a buscar financiamiento”, indicó.
Furno comparó el proceso con la obra de la planta de tratamiento de efluentes cloacales de Necochea y Quequén, que llegó a contar con un proyecto técnico validado y una alternativa de crédito internacional, aunque finalmente el financiamiento no se concretó.
También mencionó la autovía de la Ruta 11, ejecutada mediante un crédito externo que había sido tramitado antes del cambio de Gobierno nacional.
“Conseguir que una obra ingrese en una línea de financiamiento internacional es fundamental. Sin crédito, proyectos de esta magnitud son imposibles para un municipio y muy difíciles para una provincia”, expresó.
Infraestructura para producir y desarrollarse
Furno sostuvo que los problemas de la Ruta 88 forman parte de una falta de inversión en infraestructura que afecta a distintas regiones del país.
Señaló que no alcanza con generar producción si luego no existen caminos, rutas, gasoductos, oleoductos y accesos portuarios que permitan transportarla.
“Podés tener una fábrica llena de productos, pero, si no tenés caminos para sacarlos, quedan adentro. Con la producción agropecuaria y energética sucede exactamente lo mismo”, graficó.
El funcionario consideró necesario dejar de lado las diferencias políticas y lograr que Nación, Provincia y municipios trabajen de manera articulada.
También cuestionó que actualmente no exista un canal de diálogo entre el Gobierno nacional y los intendentes para gestionar proyectos o reclamar el cumplimiento de convenios anteriores.
“Para que el país genere más divisas y los puertos puedan exportar más, se necesita infraestructura. Sin inversión no podemos avanzar”, concluyó.










