El concejal Jorge Martínez, a días de finalizar su mandato, analizó en una extensa conversación en “esta mañana” lo que dejó la histórica sesión en la que se aprobó la autorización para la subasta pública del Complejo Casino de Necochea, un paso que calificó como “trascendental y necesario después de 40 años de intentos fallidos”.

Martínez, más distendido tras el debate maratónico, repasó la decisión tomada por el Concejo Deliberante: “Me tocó hacer un recorrido por todas las ordenanzas desde los años 80 hasta hoy, y siempre con las mejores intenciones… pero siempre se terminó igual. El municipio no puede sostener semejante estructura”.
El concejal explicó que la falta de inversión pública y privada durante décadas deterioró la mole del complejo y lo transformó en un gasto inmanejable: entre 25 y 50 millones de pesos mensuales solo en luz, más personal y mantenimiento, cifras que —admitió— “se llevaban una parte enorme del presupuesto municipal sin ofrecer nada a cambio”.
Sobre la subasta aprobada, fue claro: “No había otra alternativa. La licitación anterior fracasó, nadie se presentó sin condicionamientos. Esto abre la puerta a que venga alguien que pueda hacer lo que el Estado ya no puede hacer”.
También respondió a la pregunta que más circula entre los vecinos: qué pasará con el dinero recaudado. Martínez detalló que el 70% deberá destinarse obligatoriamente a obra pública, mientras que el 30% restante irá a servicios esenciales, principalmente al sistema de salud: “El hospital es el mayor demandante de fondos del municipio; es lógico que parte vaya ahí”.
Sobre las condiciones, aclaró que hubo modificaciones: las exenciones impositivas se redujeron en tiempo, el esquema de cuotas pasó de seis a cuatro pagos anuales, y se elevó el porcentaje obligatorio para destinación de obra pública. “Quien sea intendente dentro de dos años cobrará dos cuotas. Esto no es plata para un intendente: es plata para Necochea”, subrayó.
Martínez destacó que ya hubo consultas y visitas de interesados, tanto locales como de afuera: “Hay gente mirando a Necochea desde hace tiempo. El sector privado está invirtiendo en la costa, en Quequén, en nuevos balnearios, en la terminal, en Pinolandia… se viene un ciclo de crecimiento muy fuerte”.
Frente al escepticismo de sectores de la comunidad, insistió: “A veces los que venimos de afuera vemos mejor el potencial de esta ciudad. Necochea está creciendo una barbaridad: 42, 58, 91, todo está explotando. Hay inversión, hay movimiento, hay futuro”.
También admitió que hubo un momento clave para avanzar con esta decisión: “Los trabajadores del casino entendieron que ya no podían seguir atados al edificio. Ellos mismos dijeron que estaban dispuestos a relocalizarse. Eso abrió una puerta enorme”.
Consultado sobre el Teatro Auditorium, confirmó que será el próximo paso: “Falta la tasación. La estructura está peor que el Casino. Pero el Auditorium siempre será Auditorium: los indicadores urbanísticos lo protegen”.
Con respecto a su futuro personal, evitó definiciones: “No hablé todavía con el intendente. Hay algunas cosas conversadas, pero no hay nada cerrado. Voy a tomarme unos días”. Y agregó, entre risas: “¿Intendente? No, no… eso no está en mis planes”.
Antes de despedirse, Martínez dejó una reflexión sobre su paso por el Concejo y lo que viene: “Es un rol desgastante, sí. Pero yo siempre tomé decisiones de buena fe. Ahora viene un Concejo nuevo, con caras nuevas y mucha energía. Ojalá piensen siempre primero en Necochea”.












