El abogado laboralista y analista político, hizo un análisis de la actualidad del país y resaltó que “el país se sustenta con la microeconomía”
Juan Pablo Chiesa es abogado laboralista, docente, escritor y especialista en empleo y políticas públicas, además de analista político de la Ciudad de Buenos Aires, que aparece en los medios y canales capitalinos haciendo sus análisis, dialogó telefónicamente con el periodista Miguel Abálsamo, conductor del programa “Cerrando la mañana ” por NecRadio 98.3.
Al consultársele sobre cómo ve la situación del país, si tiene esperanzas, si le ve futuro al país por este camino por el que transita, el abogado resaltó que “lo veo con futuro sí, una cuestión quizás social, económica y política, pero con futuro a largo plazo, no soy cortoplacista. Esperanza también tengo, porque soy una persona optimista, siempre trato de ver el punto bueno de las cosas, pero no dejo de ser un profesional ligado a la política y al mercado laboral, y veo un desastre político a corto plazo. Veo inconvenientes por varios lugares que no se están dando cuenta y veo un gobierno con una cintura política muy escasa”.
El profesional aseveró que si bien le tiene confianza a este gobierno, “siendo un gobierno no político”, también reconoció que “siempre digo, lo que está haciendo Javier Milei, lo puede hacer sólo él. Si hubiese ganado Larreta o Massa, esto no lo hubiesen hecho, lo hubiesen hecho al estilo Mauricio Macri, con gradualismo”.

“Milei carece de gobernabilidad y está plagado de popularidad”
Indicó Chiesa que “lo que está haciendo Milei, yo lo banco, yo lo haría, pero lo hace una persona no conocida en la política, carente de gobernabilidad y plagado de popularidad. Pero para que la gente entienda, la política no pasa por la sociedad, la política pasa por otros rincones, entonces, si bien la política es el arte de hacerle fácil la vida a la gente, es lo que utilizan los políticos, pero realmente la cocina de la política se destraba en otro lado. Hoy no está pasando eso, estamos en una situación muy complicada, tenemos un presidente que no tiene gobernabilidad, que este pacto de mayo no se va a llevar a cabo y era una cuestión obvia porque la liga de gobernadores que sí hacen política no le interesa un no político”.
Continuó explicando e insistió en que el Presidente “goza de una popularidad muy grande, que eso se refleja en las urnas, pero una popularidad desgastada, desconfiada, de hecho, ese desgaste lo llevó a ir al trono. Para ser realistas, Javier Milei no gana porque es Javier Milei, gana porque es un personaje que no hace política”.
“Vender un país de verdad”
Hizo mención este abogado laboralista en que “a doña Rosa y a don Ramón, no les interesa el Banco Central, ni la macroeconomía, a ellos lo que les interesa es que cuando van al supermercado no pueden llenar el chango, no les interesa el resto. Es por eso que tenemos que vender un país de verdad. Argentina es hoy lo será siempre, un país microeconómico. A la Argentina la sustentan la microeconomía, la economía doméstica, las Pymes, el negocio local, la fábrica, el monotributista, el autónomo, la población activa, está ahí. Las variables económicas es acomodar la macro, sí, sirve, pero a largo plazo”.
Resaltó además que “también tengamos en cuenta que hay un viento de cola en algunos aspectos macroeconómicos. Son variables económicas por década, pero realmente la economía doméstica está arruinada, está dañada, y
no estoy viendo que hagan algo por eso”.
En tal sentido aseveró que “entonces, la política no estuvo en el Luna Park. La política no está en aspectos de Caputo.
La política está haciendo política, buscando la forma de que la sociedad viva mejor. Tenés política mala y política buena. Argentina tiene una idiosincrasia muy compleja”.
Un solo acto en contra
Hizo mención Juan Pablo Chiesa a que “es un país muy complicado, muy jodido de llevar, que no es fácil. Pero en líneas generales, este osado Javier Milei, al que banco, pero necesita más diálogo, necesita más escuchar, necesita más transmisión política que no tiene. La clase media, la verdadera clase media, todavía no se manifiesta, el único acto que tuvo repercusión y que se notó que fue una protesta contra el gobierno, fue la movilización por la educación pública. Se ensució un poco con los sindicatos, con las agrupaciones, se ensució, pero fue algo muy real y genuino, pero es lo único que he visto hasta ahora, nada más”.












