En el Centro de Formación 402, dos jóvenes nutricionistas, Micaela Esandi y Lucía Falzone, están al frente de una valiosa iniciativa: talleres comunitarios que buscan transformar los hábitos alimenticios de los vecinos de Necochea. En tiempos donde el frío invita a la comida, pero no siempre a la más saludable, ellas proponen un cambio de paradigma.
Al dialogar en los estudios de NEC Radio 98.3 del multimedios NQ, con Federico Cañadas y Nicolás Mario Tambascia en el programa “Esta Mañana”, ambas hicieron hincapié en que, muchas veces, “el comer es un acto social, ¿no? No pensamos en qué nutrientes estamos comiendo, sino en la comida en sí”. Esta realidad, sumada a la prisa y la búsqueda de opciones económicas, lleva a la elección de alimentos rápidos, envasados y poco saludables.

Los talleres, que se vienen desarrollando desde el año pasado, están específicamente diseñados para aprovechar al máximo los alimentos de los módulos alimentarios que se entregan en las escuelas. “Muchas veces traen, por ejemplo, legumbres. Y muchas de las personas de nuestra comunidad no saben cocinar las legumbres”, explicó Micaela Esandi. La meta es enseñar a utilizar estos ingredientes de forma variada y nutritiva, desterrando el mito de que comer sano es complicado o costoso.
Rompiendo mitos y fomentando nuevos hábitos
Las nutricionistas se enfocan en desterrar prácticas arraigadas, como el exceso de harinas, azúcar y sal. También abordan la importancia de las cuatro comidas diarias y la inclusión de proteínas en cada una, siendo las legumbres un “comodín” versátil y económico, ricas en proteína y fibra. “Lo que estuvimos fue trabajando bastante el tema de las legumbres y las distintas preparaciones que se pueden hacer”, comentó Lucía Falzone, revelando que incluso enseñan a hacer trufas de chocolate con lentejas.
Respecto a la controversia de los productos envasados y sus etiquetas frontales, reconocen que, si bien hay más conciencia, el consumo masivo persiste. “Son riquísimos, es la verdad. O sea, si bien nutricionalmente no están buenos, generan adicción, es lo que tienen. Porque actúan a nivel cerebral directamente”, explicaron, refiriéndose al potente combo de sal, azúcar y grasa que hace que “nos pida terminar el paquete”.
Un punto recurrente fue el mito del huevo y el colesterol. “El huevo está buenísimo. Llena un montón, es recontra versátil… y no sube el colesterol”, aclararon, desmitificando una creencia popular. Lo que realmente eleva el colesterol es la grasa saturada presente en frituras, manteca, fiambres y embutidos.

Calidad de vida y extensión de los talleres
La alimentación saludable, subrayaron, “te da calidad de vida, y te puede alargar la vida también”. Para lograrlo, además de una dieta equilibrada, es fundamental acompañarla con actividad física y descanso.
Los talleres, que han contado con una buena recepción, continuarán durante el año. Actualmente, finalizaron en el barrio los Álamos y retomarán en septiembre en el barrio Malvones. Se desarrollarán los miércoles de 14 a 16 horas, con la ubicación aún a confirmar. Si bien están dirigidos principalmente a los vecinos de los barrios donde se dictan, son abiertos a toda la comunidad.
Para aquellos interesados en consultas individuales, Lucía Falzone atiende en su consultorio ubicado en la calle 65, entre 70 y 72, y en la 68 N° 2664. Su teléfono de contacto es 350918. Las nutricionistas invitan a todos a acercarse a los talleres o a buscar asesoramiento para empezar a transitar un camino hacia una alimentación más consciente y saludable.












