El Club Nicanor Olivera transita un 2026 cargado de expectativas, con un plantel que combina juventud, experiencia y una identidad de juego cada vez más marcada. Bajo la conducción de Jose Albert, el equipo no solo apunta a ser protagonista en la Liga Necochea, sino que además se prepara para afrontar el desafío del torneo Prefederal, una competencia que representa un salto de calidad y una gran motivación para todo el grupo.
Uno de los referentes del plantel es Franco Paulini, quien atraviesa su tercer año en el club y el segundo bajo las órdenes del actual cuerpo técnico. El defensor central destacó el crecimiento del equipo y la confianza que fue construyendo en este tiempo. “Me encontré con un club y un pueblo que te abraza desde el primer momento. Hoy no solo juego en un equipo, sino con un grupo de amigos”, expresó.

Un equipo que se arma desde la base y mira hacia arriba
La pretemporada fue clave para sostener una base sólida del año anterior y sumar algunas incorporaciones importantes.
El plantel, además, se caracteriza por una fuerte presencia de jugadores jóvenes que comienzan a ganar protagonismo en Primera División, acompañados por futbolistas experimentados que aportan equilibrio y liderazgo dentro del campo. “Tenemos muchos chicos con condiciones y eso es fundamental para el futuro del club”, remarcaron.
En ese sentido, la idea de juego se fue consolidando con el correr de las semanas, siempre bajo una premisa clara: trabajo, compromiso y seriedad.
El Prefederal, un premio que motiva
La participación en el torneo Prefederal aparece como uno de los grandes desafíos del año. Lejos de ser una carga, el plantel lo toma como un incentivo. “Es un premio para nosotros. Son competencias que todo jugador quiere jugar y nos sirven para medirnos”, sostuvo Paulini.
El hecho de disputar doble competencia —entre semana y fines de semana— exigirá una buena administración de cargas físicas, pero también representa una oportunidad para darle rodaje a los juveniles y potenciar el nivel general del equipo.
La importancia de la cabeza en el rendimiento
Más allá de lo físico y lo futbolístico, el aspecto mental ocupa un lugar central dentro del plantel. Paulini hizo especial hincapié en el trabajo psicológico como una herramienta clave para sostener el rendimiento.
“La cabeza es lo más importante, no solo para el fútbol sino para la vida. Estar bien mentalmente te prepara para todo lo demás”, afirmó, destacando el acompañamiento profesional en ese aspecto.
En un calendario exigente, con partidos cada pocos días, la preparación integral se vuelve determinante para sostener el nivel competitivo.
El respaldo de la gente, un factor clave
Uno de los puntos más fuertes del equipo es el acompañamiento constante de la comunidad. En cada cancha, Nicanor Olivera cuenta con el apoyo de su gente, que sigue al equipo sin importar las condiciones.
“La gente siempre está, hace frío, llueva o haga calor. Eso se siente y nos da un plus”, destacaron desde el plantel.
Ese vínculo con el pueblo refuerza el sentido de pertenencia y transforma cada partido en una representación colectiva.
Lo que viene: doble competencia y objetivos claros
En lo inmediato, el equipo se prepara para afrontar compromisos clave tanto en la Liga Necochea como en el Prefederal. El objetivo es claro: competir al máximo nivel, sumar puntos y mantenerse en la pelea por el ascenso.
“Queremos estar a la altura, demostrar lo que venimos trabajando y salir a ganar en cada cancha”, aseguró Paulini.
Con un plantel equilibrado, una idea consolidada y el respaldo de su gente, Nicanor Olivera se posiciona como uno de los equipos a seguir en esta temporada, dispuesto a dar pelea en todos los frentes.












