Lara, Olivia y Morena, jóvenes promesas del básquet femenino, compartieron sus expectativas por el pre-federal U15 que el club necochense albergó el pasado fin de semana, al dialogar en el programa “Muchachas” por el aire de NECRADIO 98.3 del multimedios NQ, con la conducción de Johanna Radusky y Estefanía Besoin.
Para quienes no están inmersos en el mundo del básquet, explicaron con claridad la dinámica de estos torneos provinciales, clasificatorios a la Liga Federal Formativa. “Año a año le van cambiando el nombre, son provinciales de clubes, siempre fueron clasificatorios a los argentinos de clubes”, resumieron, destacando el esfuerzo económico que implica participar en estas instancias. La ingeniosa manera en que el Club Rivadavia, con el apoyo de las familias, solventa los gastos de inscripción y viajes a través de ventas de roscas, pizzas y demás, pinta un cuadro de comunidad unida por un mismo fervor deportivo. “Nosotros tenemos un fondo general que se va trabajando con todas las familias… y después, por categoría, se realizan trabajos específicos para estos torneos”, detallaron, dejando entrever el compromiso colectivo que impulsa a estas jóvenes atletas.

Tras una exigente participación en el pre-federal U17, donde a pesar del esfuerzo no lograron avanzar de fase, las chicas se mostraron enfocadas en el nuevo desafío. “Teníamos equipo para clasificar. Pero en el medio pasaron cosas… Deportivamente tendríamos que haber ganado. Pero bueno, hay otro montón de factores que interfieren a los objetivos que uno se plantea”, reflexionaron con madurez sobre las variables que influyen en el deporte.
Por otro lado, las lesiones son un fantasma que acecha en el deporte de alto rendimiento, y Rivadavia no ha sido ajeno a ello. Sin embargo, la contención y el apoyo dentro del equipo son fundamentales para superar los momentos difíciles. “Siempre estamos una para la otra y siempre nos vemos, nos escuchamos y nos ayudamos cuando una está mal”, coincidieron las tres, resaltando el valor humano que trasciende la competencia.

Al hablar de la escasa presencia del básquet femenino en las escuelas, lamentaron la persistencia de un chip cultural que lo asocia principalmente al género masculino. Sin embargo, celebraron los avances y el creciente interés de las jóvenes por este deporte. El Club Rivadavia, con años de trayectoria sosteniendo la disciplina, se erige como un ejemplo de perseverancia y pasión. “Es un proyecto de entrenadores, que el club respaldó siempre… nos respetó los días de entrenamiento, eso no se da en muchos clubes”, destacaron sobre la clave del éxito y la continuidad. La receta, según ellas, se basa en el compromiso de las jugadoras, el apoyo incondicional de las familias, la dedicación de los entrenadores y un club que abre sus puertas y brinda las herramientas necesarias.
¿Qué le hace falta al básquet femenino? “Más clubes con básquet femenino”, respondieron al unísono, sumando la necesidad de más entrenadores y dirigentes con perspectiva de género.












