Con nueve años a cuestas en la gigante China, el necochense Tomás Fuentes Benítez, abogado devenido en empresario de alimentos saludables y asesor de inversiones en el gigante asiático, dialogó sobre su fascinante travesía con el periodista Jorge Gómez durante su programa radial “Voces de la Ciudad”, a través de ESTACION FREE 90.3, perteneciente al multimedios NQ.
Con la frescura de su juventud y la solidez de un hombre de negocios experimentado, Tomás relató una visión de China que desafía preconceptos y una perspectiva sobre Argentina cargada de esperanza y pragmatismo.
“China es realmente otra dimensión”, sentencia Tomás, describiendo un subcontinente de proporciones colosales, tanto en geografía como en población y, ahora, en poderío económico. Su llegada en 2016, con estudios de mandarín bajo el brazo, lo confrontó con una realidad mucho más compleja de lo imaginado. “Llegué a China. Yo pensé que algo de China sabía… pero llegué y me di cuenta que era mucho más difícil de lo que yo pensaba”, confiesa con honestidad. Sin embargo, la dificultad no amilanó su espíritu emprendedor. Hoy, no solo habla chino fluido, sino que dirige con éxito su empresa de alimentos saludables, incursiona en el e-commerce con transmisiones en vivo y hasta levanta capital con firmas chinas que cotizan en bolsa.

La infraestructura moderna y la seguridad palpable de China contrastan fuertemente con la realidad argentina, según su mirada. “China es muy limpio, muy desarrollado en mucha tecnología, la infraestructura que hay es realmente impresionante”, afirma. Esta realidad impacta incluso en la percepción de lo que se considera “atractivo” para un visitante.
Pero quizás una de las reflexiones más provocadoras de Tomás surge al abordar el sistema político y económico chino. “Con ese régimen, hay más capitalismo que en otro lugar del mundo, a veces que en la Argentina propia”. Esta afirmación, que podría generar debate, la fundamenta en la pragmática visión de Deng Xiaoping: “No importa si el gato es blanco o negro, lo que importa es que cace ratones”. Para Tomás, China ha adoptado el libre mercado en muchas esferas para lograr objetivos como la reducción de la pobreza y el aumento de la alfabetización, manteniendo un estado fuerte pero no asfixiante para la actividad económica. “Económicamente se puede trabajar muy bien, de hecho, yo como extranjero he constituido mi empresa, vendo, se puede operar tranquilamente”, asegura.
En cuanto a la Argentina, a pesar de la distancia, su conexión permanece intacta. “Para mí la política siempre fue una pasión… así que estando allá hace 9 años en China consumo mucha información de política y economía de Argentina… nunca me desvinculé”, explica. Su visión para el país natal está marcada por la esperanza en una mayor apertura y razonabilidad en el manejo del Estado, que permita liberar el potencial del sector privado. Incluso trajo inversores chinos para explorar oportunidades, resaltando que Argentina tiene “todo para hacer”, con una ventaja crucial: el capital humano. “Argentina tiene todo para hacer como era China en los años 80, pero tiene una ventaja, el capital humano que tiene”, subraya con optimismo.
Para su querida Necochea, donde anhela pasar más tiempo y motorizar proyectos vinculados a China, también tiene palabras de aliento. Reconoce el potencial de la ciudad con su puerto, río y extensas costas, aunque lamenta que en los últimos años no se haya aprovechado plenamente. Sin embargo, comparte el optimismo que percibe en la gente y anhela una etapa de mayor previsibilidad y crecimiento para el país y su ciudad.












