El Dr. Alberto Esnaola, conocido dirigente de la Unión Cívica Radical, visitó los estudios de NECRADIO 98.3 del Multimedios NQ, durante el programa de Miguel Abalsamo “Cerrando la Mañana”, para hablar sobre el presente y el futuro del partido, en un contexto de profundos debates internos y redefinición de alianzas. Con la vehemencia y claridad que lo caracterizan, Esnaola no dudó en abordar las complejidades del radicalismo y su visión sobre el panorama político actual.
El foco de la conversación estuvo puesto en la reciente convocatoria del Comité de la Provincia de Buenos Aires, que busca generar un espacio de discusión y consulta con las bases del partido. Esta iniciativa, según Esnaola, es fundamental para “poner con todo su tejido social, su representación territorial, los oídos sobre la base de la representación militante”. La idea es que los 27 intendentes radicales, los 135 presidentes de comité y las juventudes radicales expresen cómo ven que el partido debe presentarse en las próximas elecciones provinciales.
“Nuestro partido, que es un partido nacional, defiende una idea, una poderosa idea de un republicanismo democrático, moderno, igualitario”, enfatizó el dirigente, preocupado por la pérdida de estos valores en diversos lugares del mundo, tanto por izquierda (Nicaragua, Venezuela) como por derecha (El Salvador, Hungría, Estados Unidos).

Uno de los puntos más relevantes giró en torno a la necesidad de construir una alternativa frente a lo que Esnaola denomina “dos perfiles agudos muy fuertes, populismo de derecha y populismo de izquierda”. En su opinión, “ambos son dos caras de una misma moneda”. Para el radicalismo, la misión es clara: “El radicalismo tiene que construir una alternativa a los dos populismos en vigencia”.
Esta postura, reconoce, puede implicar un costo electoral en el corto plazo. “Aun cuando esto nos implique perder legisladores, concejales y representación pública, va a ser el faro donde la sociedad empiece a mirar cuando estos dos populismos que parecen tan distintos pero son tan iguales, la sociedad deje de mirarlo por el fracaso”.
Esnaola argumentó que el actual enfoque en el déficit fiscal como un fin en sí mismo, negando la recomposición de sectores postergados, está enviando una señal clara: “De este esfuerzo ustedes no van a ser nunca los beneficiarios”. Vislumbra un escenario donde la sociedad argentina no es la de los años 90, con un capital social acumulado. “Esto creo que va a terminar mucho más rápido de lo que parece”, sentenció, instando al radicalismo a convocar a “fuerzas afines” para estructurar esta alternativa, incluyendo a “sectores peronistas”.
Organicidad partidaria y el debate de las alianzas
Sobre la situación de dirigentes que han optado por irse del partido, como Facundo Manes, Esnaola fue categórico: “Yo soy un hombre orgánico del partido”. Si bien respeta las decisiones individuales, considera incorrecto que se quiera “vender que Manes es el radicalismo y que no se fue del partido”.
En cuanto a la armonización de las diversas posturas dentro del radicalismo, especialmente sobre las alianzas, Esnaola destacó que la convocatoria actual es para definir el marco de alianzas provincial. La primera definición, dijo, es “nosotros vamos a ir orgánicamente dentro del partido”. En este sentido, instó a una convocatoria abierta y pública en los comités, para que todos los afiliados puedan expresarse. Esnaola propone una asamblea amplia y con la anticipación necesaria para que todos puedan participar.
En sus palabras finales, Alberto Esnaola dejó un mensaje contundente sobre el rol histórico y futuro del radicalismo: “Nosotros tenemos que representar a la sociedad dándole una expectativa y una esperanza entre los dos populismos, con un discurso racional, con un discurso democrático, con un discurso progresista, con un discurso republicano, con un discurso que verdaderamente marque una nueva huella”.












