Hoy por la tarde, las calles de nuestra ciudad fueron testigos de una conmovedora y multitudinaria marcha en honor a Magalí, víctima de femicidio. La concentración, que reunió a decenas de personas, comenzó pacíficamente frente a la Municipalidad y culminó en la seccional primera, donde se encuentra detenido Javier Cerfoglio, acusado del crimen.
Desde temprano, el el epicentro de la manifestación congregó a numerosas personas de diferentes edades. Los rostros reflejaban dolor y determinación, unidos por el grito común de justicia para Magalí. Familias, amigos y vecinos solidarios , se congregaron en la plaza principal, convirtiéndola en un mar de voces que clamaban por mas protección de las mujeres, el fin de la violencia de género y Justicia por el atroz crimen de la pastelera Magalí, de 34 años y madre de un pequeño hijo.
La manifestación comenzó a las 17:00 horas, cuando la plaza se llenó de una multitud diversa. madres, vecinas, amigas, estudiantes y todos aquellos que se encuentran conmovidos por lo que pasó el domingo a la madrugada, se unieron en un solo corazón para exigir justicia. Los carteles con mensajes como “Ni una menos”, “Justicia para Magalí”, marcaron el tono de una tarde de profunda reflexión y exigencia de acción.
Posteriormente, la marcha comenzó a avanzar por las calles principales de la ciudad. Con cánticos y consignas, los manifestantes recorrieron la plaza “Dardo Rocha” siempre de manera pacífica pero firme. El sonido de los tambores y los aplausos resonaba en cada esquina, recordando a todos los presentes la urgencia de la situación.
La marcha culminó frente a la comisaría local, donde Javier Cerfoglio, el femicida, se encuentra detenido. En ese lugar, se escucharon testimonios desgarradores de aquellos mas cercanos a la joven victima, al grito de “Asesino” “Asesino”…
La jornada fue un claro llamado de atención a las autoridades para que actúen con celeridad y justicia en el caso de Magalí y para que implementen políticas efectivas que prevengan la violencia de género. La comunidad dejó en claro , en la tarde de hoy, que no se detendrá hasta que se haga justicia.
La marcha fue más que una manifestación; fue un grito colectivo de dolor y esperanza, un recordatorio de que la sociedad no permitirá que estos crímenes queden impunes. La lucha continúa, y la memoria de Magalí se mantendrá viva en cada acción por un futuro más justo y seguro para todas.












