Marcelo Ordoqui, referente de la Línea Peronista de Quequén, analizó en “Esta Mañana” la realidad de la localidad, la construcción política que viene impulsando su espacio y el proceso de renovación interna que atraviesa el Partido Justicialista de Necochea de cara a las elecciones del 24 de febrero.

Ordoqui destacó que Quequén atraviesa un “profundo proceso de postergación”, con problemas estructurales que se han agravado en los últimos años, como la erosión costera, la falta de infraestructura, cuestiones ambientales y dificultades en los servicios esenciales. Aseguró que estos temas deben transformarse en una “agenda propia” y que la comunidad debe “ponerse de pie” para exigir respuestas concretas en el municipio, el Consorcio de Puerto Quequén y los distintos ámbitos de decisión.
El dirigente afirmó que desde hace años vienen construyendo un espacio amplio dentro del peronismo quequenense, al que se han sumado independientes y sectores progresistas. Según señaló, el objetivo es conformar un ámbito plural y participativo, que trascienda lo partidario y permita que más vecinos se involucren en las discusiones que afectan directamente a la localidad.
Respecto de las elecciones del PJ, Ordoqui confirmó que su sector tiene intención de competir y que impulsan la candidatura de Miguel Aguilar, actual secretario adjunto del partido. Sostuvo que Aguilar representa “una mirada amplia y solidaria”, con trayectoria y capacidad para conducir un proceso de apertura y fortalecimiento del peronismo. Marcó que la unidad es importante, pero que no puede imponerse “desde arriba”, sino que debe surgir del debate y la transparencia interna.
Durante la entrevista, hizo además una fuerte autocrítica sobre la clase política en general y la dirigencia local en particular. Planteó que el alejamiento entre los funcionarios y la vida cotidiana de los vecinos ha generado un desencanto profundo: “La política se volvió cómoda, de redes y fotos, y se perdió el cara a cara, el contacto real, el escuchar al vecino”. Consideró que este vacío es parte de la explicación del avance de discursos antisistema y del debilitamiento de partidos históricos, como la UCR.
Para Ordoqui, Quequén necesita recuperar también representatividad institucional. Recordó que hoy no hay concejales quequenenses, que el delegado municipal no es de la localidad y que esto repercute en la falta de mirada territorial en la toma de decisiones.
De cara al futuro, señaló tres etapas de trabajo: instalar una agenda quequenense, competir en la interna del PJ en febrero y avanzar hacia un proyecto fuerte para 2027. Valoró que existan varios candidatos interesados en presidir el partido, como Marcelo Rivero y Walter Renz, porque “eso le da vida y discusión a un movimiento que necesita volver a debatir”.
Ordoqui cerró enfatizando que el desafío es reconstruir participación, responsabilidad política y sentido de pertenencia: “El quequenense tiene identidad, tiene fuerza, y necesitamos transformar eso en participación real para que Quequén deje de estar relegada”.












